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Bartolomeo

Fan incondicional de Luffy que crea barreras.

Habilidades

La Bari Bari no Mi

Bartolomeo es usuario de la Bari Bari no Mi, una fruta del diablo de tipo Paramecia que le permite crear barreras inviolables. Para activarla cruza los dedos de ambas manos, y de sus manos brota una superficie translúcida que puede adoptar cualquier forma: muros, barandillas, escaleras, bóvedas o incluso puños. Las barreras son prácticamente indestructibles —se dice de ellas que son la mejor defensa conocida— y han detenido ataques de espadachines, explosiones y golpes de oficiales del Nuevo Mundo. Su limitación principal es el área: no puede generar una cantidad ilimitada de barrera a la vez, de modo que un enemigo puede rodearla, atacarle por la espalda o esperar a que la retire.

La "Bari Bari no Pistol"

Su técnica más reconocible es la "Bari Bari no Pistol", con la que moldea una barrera con forma de puño y la dispara como un proyectil contundente, capaz de atravesar defensas y lanzar por los aires a un oponente. Fuera de ese ataque, su repertorio consiste en aplicaciones defensivas: barandillas que protegen a los civiles, escalones que le permiten ganar altura en pleno combate, cúpulas que aíslan a un aliado del peligro o plataformas para que otros puedan saltar. Bartolomeo no es un genio táctico, pero tiene un instinto sorprendente para colocar su barrera justo donde más falta hace.

Un matón de barrio

Sin la fruta, Bartolomeo sigue siendo un hombre fornido, con una mandíbula desproporcionada y una reputación de caníbal que cultiva a propósito. Pelea a base de puñetazos, patadas y golpes de cabeza, y no le asusta el cuerpo a cuerpo, aunque está muy lejos de la liga de los monstruos del Nuevo Mundo. Su verdadera fuerza es la lealtad: su tripulación, el Barto Club, daría la vida por él, y él por Luffy. No se le ha confirmado el uso de Haki.

Evolución: de matón a capitán de flota

En Dressrosa, Bartolomeo pasa de ser un gladiador desconocido a convertirse en el escudo de los Sombrero de Paja. Su fruta, que al principio usa para ganar combates por su cuenta, termina empleándose para proteger a la población de la jaula de pájaros y para abrir camino a Luffy. Tras el arco, como capitán de la segunda nave de la Gran Flota, su papel deja de ser el de un luchador solitario y pasa a ser el de un defensor: el hombre que pone la barrera para que otros avancen.

Historia

Loguetown: el día en que nació un fan

Mucho antes de ser pirata, Bartolomeo era un matón que vivía de la violencia en una isla del East Blue y que, por casualidad, se encontraba entre la multitud de Loguetown el día en que Buggy intentó ejecutar a Luffy en el patíbulo. Bartolomeo vio al joven pirata sonreír ante la muerte, justo antes de que un rayo partiera el cadalso, y aquella imagen le cambió la vida: decidió que aquel hombre sería su ídolo para siempre. A partir de entonces convirtió la devoción en un proyecto de vida.

El jefe de la Barto Club

Con los años, Bartolomeo se hizo con el control de su isla natal y formó su propia banda, el Barto Club, una tripulación de inadaptados que comparte su fanatismo por los Sombrero de Paja. Su reputación como "el Caníbal" y su violencia gratuita le valieron una recompensa de 200.000.000 de berries, y su barco —una réplica de la Thousand Sunny con la figura de proa a imagen de Luffy— se convirtió en una de las estampas más reconocibles de la serie. Bartolomeo no se hizo pirata para encontrar el One Piece, sino para servir a su héroe.

El bloque B del Corrida Colosseum

La noticia de que el premio del torneo de Dressrosa sería la Mera Mera no Mi, la fruta del difunto Ace, llevó a Bartolomeo al Coliseo con la intención de ganarla y entregársela a Luffy. En el bloque B se enfrentó a enemigos duros, entre ellos Hack, el gyojin karateka de los Revolucionarios, y ganó el bloque gracias a la contundencia de sus barreras. Su paso por el torneo lo convirtió en uno de los favoritos del público por lo excéntrico de su estilo.

La devoción como arma

En la ronda final llegó el momento que lo cambió todo: Bartolomeo reconoció a "Lucy", el misterioso gladiador enmascarado, y comprendió que era Luffy en persona. Desde ese instante peleó como un guardaespaldas: levantó barreras para cubrirlo, gritó su nombre a los cuatro vientos y se enfrentó a cualquiera que intentara atacarlo. Cuando Sabo apareció para suplantar a su hermano, Bartolomeo aceptó el relevo y siguió protegiendo la huida de su ídolo. Su emoción desmedida —lloraba de felicidad al ver a Luffy pelear— se convirtió en uno de los grandes gags del arco.

La jaula de pájaros

Cuando Doflamingo encerró la isla en su jaula de pájaros y empezó a ejecutar civiles, Bartolomeo encontró el uso más noble de su fruta: proteger a la gente. Junto a Cavendish y al resto de gladiadores, formó un frente común para frenar a los oficiales de la Donquixote y contener a la muchedumbre. Se enfrentó a Gladius, el oficial capaz de hacer explotar objetos, y lo derrotó con sus barreras, demostrando que su fruta no solo servía para defenderse. También participó en el esfuerzo colectivo por empujar la jaula y ganar tiempo para Luffy.

El escudo de la población

El papel de Bartolomeo durante la crisis no se limitó a los combates. Cuando las cuchillas de la jaula empezaron a avanzar sobre los barrios, él plantó sus barreras en las calles y organizó a los civiles para que pasaran por los huecos que dejaba el cerco, convirtiéndose en el escudo de una población que nunca había oído su nombre. Miles de personas le debieron la vida a un pirata con fama de caníbal al que solo le importaba quedar bien delante de Luffy.

Su pelea contra Gladius fue la más dura de su vida. El oficial era capaz de hacer explotar cualquier objeto que tocara, incluidos sus propios proyectiles, y sus estallidos sacudían el terreno. Bartolomeo aguantó detrás de sus barreras, esperó el momento en que Gladius bajara la guardia y lo derribó con una de sus "Bari Bari no Pistol", que atravesó la cortina de explosiones. Cuando terminó, se giró hacia la multitud y gritó el nombre de Luffy, como si el mérito de la victoria fuera de su ídolo.

Al final del arco, exhausto y cubierto de polvo, Bartolomeo era una de las figuras más populares de Dressrosa: el defensor extravagante que había protegido a todo el mundo mientras se declaraba el fan número uno de los Sombrero de Paja.

La Gran Flota de los Sombrero de Paja

Tras la caída de Doflamingo, Bartolomeo bebió el sake de la hermandad y se convirtió en capitán de la segunda nave de la Gran Flota de los Sombrero de Paja, al mando de los Piratas Barto Club. Su sueño se había cumplido de la forma más literal posible: era oficialmente un subordinado de Luffy, y lo celebraba como si hubiera ganado el One Piece. Su rivalidad con Cavendish, a quien considera un presumido insoportable, y su entusiasmo desmedido por cualquier cosa relacionada con Luffy definen su papel dentro de la flota.

Después de Dressrosa: la bandera de Shanks

Las historias de portada dedicadas a la Gran Flota contaron que Bartolomeo llevó su devoción demasiado lejos: llegó a una isla protegida por los Piratas del Pelirrojo, arrancó la bandera de Shanks y la sustituyó por la de Luffy, convencido de que su ídolo merecía aquel territorio. El desafío le costó una paliza de la tripulación del Pelirrojo y una advertencia del propio Shanks, que lo dejó marchar tras castigar su atrevimiento. Bartolomeo aprendió, a la fuerza, que ser fan de Luffy no equivale a poder medirse con un Yonko.

Curiosidades y SBS

  • Su nombre proviene de Bartholomew Roberts, el pirata galés conocido como "Black Bart", uno de los corsarios más famosos de la historia.
  • Está doblado en japonés por Showtaro Morikubo, en castellano por Marc Zanni y en Latinoamérica por Luis Leonardo Suárez; debutó en el capítulo 705 del manga y en el episodio 634 del anime.
  • Su recompensa de 200.000.000 de berries se debe en gran parte a su violencia como jefe de una banda en su isla natal, antes incluso de hacerse a la mar.
  • Su barco, el "Going Luffy-senpai", es una réplica de la Thousand Sunny con la cara de Luffy como mascarón de proa, un capricho que resume su personalidad.
  • Estaba presente en Loguetown el día en que Luffy sonrió ante el patíbulo, un detalle que Oda reveló mucho después y que explica su devoción absoluta.
  • La Bari Bari no Mi está considerada una de las frutas defensivas más poderosas de la serie: sus barreras no han sido destruidas por ningún ataque convencional.
  • Su epíteto, "el Caníbal", es una fama que él mismo alimenta pese a que nunca se le ha visto comerse a nadie.
  • Fue el único participante del torneo que entró en el Coliseo con la intención de regalar el premio a otra persona.
  • Su tripulación lo imita en todo: visten como él, gritan como él y tienen su misma obsesión por los Sombrero de Paja.

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