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Inuarashi

Mink perro, Guardián del Día (duque del día de Zou).

Habilidades

Electro y esgrima de élite

Inuarashi es un mink perro de proporciones gigantescas, uno de los dos duques del Ducado de Mokomo, y está considerado por sus propios súbditos como el guerrero más fuerte de Zou. Como todo su pueblo domina el Electro, la técnica racial que genera corrientes eléctricas en el cuerpo y las descarga a través de los golpes; en su caso, el Electro se combina con la esgrima, de modo que sus tajos llegan acompañados de descargas capaces de paralizar o de freír a un enemigo.

Su arma principal es un estoque o espada de hoja estrecha que maneja con una precisión extraordinaria. Inuarashi pelea con la elegancia de un duelista clásico: mide la distancia, bloquea con la hoja, busca el punto ciego del rival y castiga cualquier descuido. En el anime se le vio incluso combinando el Electro con cortes reforzados y patadas eléctricas, un repertorio que demuestra que su técnica va mucho más allá del simple golpe de fuerza.

La forma Sulong

Como todos los minks, Inuarashi puede despertar la forma Sulong al contemplar la luna llena. La transformación multiplica su fuerza, su velocidad, sus reflejos y su Electro hasta límites difíciles de imaginar: su cuerpo se expande, el pelaje se vuelve blanco, la melena crece y sus ojos brillan con una luz sobrenatural. En Onigashima, ya mutilado y con el cuerpo castigado por la guerra, su Sulong fue suficiente para derrotar a Jack, el comandante de Kaido que había devastado Zou y que le había arrancado la pierna.

La Sulong consume una cantidad enorme de energía y puede provocar un agotamiento severo si se mantiene demasiado tiempo. Inuarashi, como buen veterano, la usa con cuentagotas: la activa en el momento exacto y la desactiva tapándose los ojos para bloquear la luz de la luna en cuanto el objetivo está cumplido.

La pierna perdida y el estilo de dos espadas

La historia de Inuarashi está marcada por una mutilación. Cuando Jack invadió Zou en busca de Raizo, el duque del día resistió durante días y fue capturado y torturado para que revelara el paradero del samurái. Inuarashi no habló, y perdió la pierna izquierda por ello. Esa herida es el símbolo de su lealtad: prefirió quedarse cojo antes que traicionar a la familia Kozuki.

Lejos de retirarse, Inuarashi convirtió su prótesis en un arma. Se colocó una espada en el lugar de la pierna amputada y desarrolló un estilo de dos espadas con el que sorprendió a propios y extraños, adaptándose a su nueva condición en tiempo récord. Además, aprendió el Oden Nitoryu, el estilo de esgrima de dos espadas de Kozuki Oden, que utilizó junto a otros Vainas Rojas para reproducir el ataque con el que el antiguo señor de Wano había herido a Kaido veinte años atrás.

Haki

Inuarashi domina el Haki de Armadura, que emplea para endurecer sus espadas y sus golpes y para poder herir a usuarios de frutas del diablo especialmente resistentes, y el Haki de Observación, que potencia sus ya de por sí agudos sentidos caninos y le permite anticipar los movimientos del rival. No se le ha confirmado el Haki del Rey Conquistador, y su estilo no lo necesita: su fuerza reside en la técnica, la disciplina y una capacidad de resistencia fuera de lo común.

A ello se suma su condición de mink, con un olfato y un oído privilegiados que lo convierten en un rastreador excepcional. En Zou, antes incluso de la llegada de los Sombrero de Paja, era capaz de detectar la presencia de intrusos a gran distancia y de organizar la defensa de la isla en cuestión de minutos.

Evolución y estado actual

Igual que Nekomamushi, Inuarashi llega a la historia en la cima de su poder: veterano de dos tripulaciones legendarias, superviviente de la ejecución de Oden y gobernante de Zou durante veinte años. Su arco no consiste en volverse más fuerte, sino en cerrar heridas: recuperarse de sus lesiones, reconciliarse con su viejo rival, cumplir la promesa hecha a los Kozuki y asegurar el futuro de su pueblo.

Tras la caída de Kaido, Inuarashi decidió quedarse en Wano como vasallo del nuevo shogun Momonosuke, el hijo de su señor, y cedió el gobierno del ducado a Carrot. Es el final que corresponde a un guerrero que dedicó toda su vida a servir a una familia y a una promesa, y que por fin pudo ver a los herederos de Oden sentados en el trono de la Capital de las Flores.

Historia

Naufragio en Wano y la llegada de Oden

Inuarashi llegó a Wano siendo un cachorro. Hace más de treinta años, él y Nekomamushi naufragaron en las costas de Kuri y fueron descubiertos por Kawamatsu, un joven marginado que vivía al margen de la sociedad. Los tres fueron capturados por los habitantes de la región, que los tomaron por monstruos y los sometieron a toda clase de torturas y humillaciones.

La intervención de Kozuki Oden cambió su destino para siempre. El heredero del clan Kozuki se enfrentó a la muchedumbre, rescató a los tres y los acogió a su servicio. Inuarashi, agradecido hasta el fondo del alma, se convirtió en uno de sus vasallos más leales y en el más refinado de todos: aprendió a leer, a escribir y a comportarse como un noble, y juró servir al clan Kozuki hasta la muerte.

Vasallo del clan Kozuki

Como vasallo de Oden, Inuarashi participó en las aventuras del joven señor de Kuri y en las correrías que convirtieron a su señor en una figura legendaria de Wano. Junto a Nekomamushi, se dedicó a entrenarse sin descanso, y con el tiempo se convirtió en el jefe de los Mosqueteros, el escuadrón de élite que protegía al ducado de Zou y que respondía directamente a sus órdenes.

Su lealtad quedó demostrada en los momentos más duros. Cuando el clan Kozuki fue perseguido y Toki resultó herida en un ataque, Inuarashi y Kawamatsu repelieron a los asaltantes y protegieron a la familia de Oden. Su compromiso con los Kozuki era tal que estaba dispuesto a sacrificar el reino entero con tal de proteger a un solo vasallo, como demostraría años después con Raizo.

Los mares con Barbablanca y Roger

Cuando Oden se unió a los Piratas de Barbablanca, Inuarashi y Nekomamushi se escondieron en su barco para no separarse de él. Barbablanca los aceptó y los dos minks se convirtieron en miembros de pleno derecho de la tripulación, lo que les permitió recorrer el mundo y aprender de Marco y de los demás veteranos cuán vasto era el universo que había más allá de Zou.

Años después, el encuentro entre los Piratas de Barbablanca y los Piratas de Roger terminó en tres días de combate y en una fiesta histórica. Cuando Oden se pasó a la tripulación del Rey de los Piratas, los dos minks volvieron a colarse en un barco, esta vez el Oro Jackson, y navegaron con Gol D. Roger durante un tiempo. Sin embargo, nunca llegaron a Laugh Tale: cuando la salud de Toki empeoró, Roger les ordenó escoltarla de vuelta a Wano, y aquella decisión les impidió estar presentes en el descubrimiento del siglo vacío.

El regreso, la rebelión y la muerte de Oden

Al volver a Wano, Inuarashi encontró un país sometido por Kurozumi Orochi y por los Piratas de las Cien Bestias. Durante cinco años, él y los demás vasallos de Oden soportaron las humillaciones de su señor, que bailaba desnudo en la capital para salvar vidas, hasta que Oden decidió enfrentarse abiertamente a Kaido con sus nueve vasallos más leales: los Nueve Vainas Rojas.

La rebelión fracasó. Oden fue capturado y condenado a morir hervido en aceite durante una hora, y sus vasallos fueron testigos de su ejecución. Antes de morir, Oden los lanzó fuera de la olla y les ordenó huir para mantener viva la llama de la familia Kozuki. Inuarashi y Nekomamushi escaparon, pero su rivalidad, que hasta entonces había sido una simple broma, se convirtió en un odio auténtico cuando una discusión entre ellos los llevó a ser capturados por los hombres de Orochi.

Los duques del día y de la noche

De vuelta en Zou, Inuarashi y Nekomamushi se convirtieron en los dos gobernantes del Ducado de Mokomo, pero su enemistad hacía imposible que compartieran el poder. La solución fue repartirse el día: Inuarashi gobernaría desde las seis de la mañana hasta las seis de la tarde, y Nekomamushi tomaría el relevo durante la noche, cuando su naturaleza felina lo mantenía despierto.

Así funcionó el reino durante veinte años, con dos duques que no se hablaban, dos cortes y dos escuadrones: los Mosqueteros del día, al mando de Inuarashi, y los Guardianes de la noche, al mando de Nekomamushi. Inuarashi se ganó el cariño de sus súbditos por su trato educado y su sentido de la justicia, y su apodo, el Rey del Alba, se hizo tan popular como el de su rival.

La invasión de Jack: la pierna y el coma

La paz se rompió cuando Jack, comandante de los Piratas de las Cien Bestias, invadió Zou con un ejército y un arma química en busca de Raizo. Inuarashi se enfrentó a él en un combate larguísimo, cediendo el relevo a Nekomamushi al caer la noche y retomándolo al amanecer, en una defensa que duró días. Durante la batalla demostró estar a la altura de un comandante de Kaido: llegó a sujetar la trompa de Jack y a herirle con una explosión eléctrica.

Pero la superioridad del enemigo era abrumadora. Cuando Jack recurrió al gas venenoso de Koro, el ejército mink quedó diezmado, e Inuarashi fue capturado y torturado para que revelara el paradero de Raizo. El duque no habló, y perdió la pierna izquierda en el interrogatorio. Tras la retirada de los Piratas de las Cien Bestias y la llegada del grupo de Sanji, que ayudó a los heridos, Inuarashi cayó en un coma profundo.

Zou y la alianza con los Sombrero de Paja

Inuarashi despertó de su coma cuando los Sombrero de Paja llegaron a Zou a lomos de Zunesha. Quiso conocer personalmente a los forasteros que habían salvado a los heridos y, junto a Nekomamushi, recibió a la tripulación en el ducado. El encuentro entre los dos duques estuvo a punto de acabar en batalla, y solo la intervención de Momonosuke, que les rogó que dejaran de pelear porque su padre se entristecería, los obligó a pactar una tregua.

Inuarashi fue uno de los que reveló los grandes secretos de Zou: la existencia del Poneglyph rojo, la historia de la familia Kozuki, la creación de los Poneglyph y el hecho de que él y Nekomamushi habían navegado con Barbablanca y con Roger sin llegar nunca a Laugh Tale. También se arrodilló ante Kin'emon y Kanjuro para confirmarles que Raizo estaba a salvo, y selló con los Sombrero de Paja la alianza que llevaría a la guerra contra Kaido.

Wano: los Vainas Rojas y la guerra

Durante el arco de Wano, Inuarashi se reunió con el resto de los Nueve Vainas Rojas y participó en todos los preparativos de la rebelión. Se enfrentó a Ashura Doji en un combate igualado que tuvo que interrumpir Kin'emon, ayudó a rescatar a Tama y presenció con dolor la ejecución de Shimotsuki Yasuie, un hombre al que respetaba profundamente.

Cuando Kanjuro reveló que era el espía de Orochi y el plan de la alianza se vino abajo, Inuarashi estuvo a punto de perder la esperanza. El reencuentro con Denjiro, la llegada de los refuerzos y la determinación de los Vainas Rojas devolvieron la moral a la alianza, que acabó desembarcando en Onigashima dispuesta a acabar con el régimen de Kaido.

Onigashima y la venganza contra Jack

En la batalla de Onigashima, Inuarashi formó parte del grupo de Vainas Rojas que se enfrentó directamente a Kaido en la azotea de la calavera. Allí, junto a Ashura, Denjiro y Kin'emon, reprodujo el Oden Nitoryu y cortó la cicatriz del emperador con el mismo ataque que Oden había utilizado veinte años antes, un gesto cargado de simbolismo y de venganza.

Derrotados por Kaido y puestos a salvo por Law, los Vainas Rojas fueron atendidos por una figura misteriosa. Cuando la luna llena iluminó el cielo, Inuarashi se transformó en su forma Sulong y buscó a Jack, el hombre que le había arrancado la pierna y había devastado su hogar. En un combate brutal, el duque del día derrotó al comandante de las Cien Bestias, cerrando la herida abierta años atrás en Zou.

Después de la guerra

Con la caída de Kaido y Momonosuke convertido en shogun de Wano, Inuarashi tomó la decisión de quedarse en el país al que había llegado siendo un cachorro. Él y Nekomamushi se convirtieron en vasallos del nuevo señor de los Kozuki, cumpliendo por fin la promesa que habían hecho a Oden veinte años atrás y sirviendo a la familia a la que habían entregado la vida.

Antes de instalarse en Wano, los dos duques resolvieron el problema de la sucesión de Zou: nombraron a Carrot nueva gobernante del Ducado de Mokomo. Inuarashi, el duque del día, el guerrero más refinado y respetado de su pueblo, cerró así su ciclo entregando el mando a la generación que él mismo había criado y formado.

Curiosidades y SBS

  • Su nombre significa "perro tormenta" en japonés: inu es perro y arashi es tormenta; su apodo es el Rey del Alba.
  • Es el duque del día de Zou: gobierna desde las seis de la mañana hasta las seis de la tarde, mientras Nekomamushi lo hace de noche.
  • Mide 511 centímetros y su cumpleaños es el 11 de octubre.
  • Perdió la pierna izquierda torturado por Jack mientras protegía el paradero de Raizo, y jamás reveló una palabra.
  • Se colocó una espada en la pierna amputada y desarrolló un estilo de dos espadas con el que siguió combatiendo.
  • Maneja un estoque y aprendió el Oden Nitoryu, el estilo de dos espadas de Kozuki Oden.
  • Navegó con los Piratas de Barbablanca y con los Piratas de Roger, pero nunca llegó a Laugh Tale porque lo enviaron de vuelta a Wano escoltando a Toki.
  • Según Wanda, es el guerrero más fuerte de todo Zou.
  • Como buen canino, encuentra delicioso a Brook por estar hecho de huesos, una de las bromas recurrentes del arco de Zou.
  • Su trato es refinado y educado incluso con sus enemigos, y odia la violencia gratuita; llamaba "gato monstruo" a Nekomamushi.
  • En Onigashima cortó la cicatriz de Kaido con el Oden Nitoryu y derrotó a Jack en su forma Sulong, vengando la destrucción de Zou.
  • Tras la guerra se quedó en Wano como vasallo de Momonosuke y cedió el gobierno de Zou a Carrot.

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