Inicio › Personajes › Nekomamushi

Nekomamushi

Mink gato, Guardián de la Noche (duque de la noche de Zou).

Habilidades

Electro y fuerza descomunal

Nekomamushi es un mink gato de proporciones gigantescas, uno de los dos gobernantes del Ducado de Mokomo, y su poder físico es tan desmesurado que basta un choque de su arma contra otra para levantar una onda de choque capaz de derribar a los minks que se encuentren cerca. Como todo su pueblo, domina el Electro: genera corrientes eléctricas en su cuerpo y las descarga a través de sus golpes, de modo que cada puñetazo, cada zarpazo y cada embestida de su lanza llegan acompañados de una descarga capaz de paralizar a un enemigo o de freírlo por dentro.

Su tamaño no le resta agilidad. Al contrario: Nekomamushi es rápido, elástico y sorprendentemente sigiloso para su volumen, cualidades que hereda de su naturaleza felina y de su condición de depredador nocturno. Es uno de los guerreros más fuertes de Zou, y Wanda llegó a calificar a Inuarashi como el más poderoso de la isla solo después de haberlo visto pelear contra Jack en igualdad de condiciones; Nekomamushi está, sin duda, en ese mismo escalón.

La forma Sulong

La Sulong es la transformación que los minks despiertan al mirar la luna llena, y en el caso de Nekomamushi el resultado es aterrador: su cuerpo ya enorme se expande, su pelaje se vuelve blanco y su melena crece hasta rodearlo como una nube, sus ojos brillan con intensidad sobrenatural y su Electro alcanza una potencia que le permite atravesar defensas de nivel comandante. En Onigashima, ya mutilado y con el cuerpo castigado por la guerra, su Sulong fue suficiente para derrotar a Charlotte Perospero, uno de los hijos más fuertes de Big Mom.

Como todos los minks, paga un precio altísimo por esa transformación: la Sulong consume una cantidad enorme de energía y puede provocar un agotamiento extremo. Nekomamushi, veterano y consciente de sus límites, la reserva para el momento decisivo y la abandona en cuanto el objetivo está cumplido, tapándose los ojos para bloquear la luz de la luna y volver a su forma normal.

Lanza y estilo de combate

Nekomamushi combate con un arma de asta parecida a una lanza o un tridente, que maneja con una sola mano y que combina con el Electro para multiplicar su alcance y su potencia. Su estilo es agresivo y directo: embiste, pincha, barre y aplasta, aprovechando su masa y su velocidad para imponer el ritmo del combate. Cuando pelea en serio, el suelo tiembla y el aire se llena de chispas.

Su experiencia como capitán y como gobernante se nota también en su manera de luchar. Sabe cuándo atacar en solitario, cuándo coordinar a sus tropas y cuándo ceder terreno para preparar una contraofensiva. Enfrentamientos como el que libró contra Jack o el que lo llevó a derrotar a Perospero demuestran que no es solo un bruto: es un comandante que piensa mientras golpea.

Haki

Nekomamushi domina el Haki de Armadura, que refuerza sus golpes y su arma y le permite herir a usuarios de frutas de tipo Logia o de Zoan especialmente resistentes, y el Haki de Observación, que potencia sus ya de por sí agudos sentidos felinos. No se le ha confirmado el Haki del Rey Conquistador, y su estilo no depende de él: su fuerza bruta, su Electro y su experiencia militar bastan para plantar cara a comandantes de un Yonko.

A ello hay que sumar una resistencia excepcional. Nekomamushi ha sobrevivido a la invasión de Zou, a la pérdida de un brazo, a la batalla contra Kaido y a un sinfín de combates que habrían acabado con cualquier otro guerrero. Es, en todos los sentidos, un superviviente.

Evolución y estado actual

Cuando lo conocemos, Nekomamushi ya es un veterano en la cima de su poder: uno de los dos duques de Zou, antiguo vasallo de Kozuki Oden y navegante de dos tripulaciones legendarias. Su arco no consiste en volverse más fuerte, sino en cerrar las heridas del pasado: reconciliarse con Inuarashi, vengar a los minks caídos, cumplir la promesa hecha a los Kozuki y asegurar la sucesión del ducado.

Tras la caída de Kaido y la liberación de Wano, Nekomamushi decidió quedarse en el país como vasallo del nuevo shogun, Momonosuke, y cedió el gobierno de Zou a Carrot, la joven mink a la que él y Pedro habían criado. Es el final lógico para un guerrero que pasó veinte años esperando el momento de cumplir la promesa hecha a su señor.

Historia

Naufragio en Wano y adopción por Oden

Nekomamushi no nació en Zou, sino que llegó a Wano siendo un cachorro. Hace más de treinta años, él y Inuarashi naufragaron en las costas de Kuri, en el País de Wano, y fueron descubiertos por Kawamatsu, otro marginado de la sociedad local. Los tres, por su aspecto extraño, fueron capturados y torturados por los habitantes de la región, que los tomaban por monstruos.

Su salvación llegó de la mano de Kozuki Oden, el heredero del clan que gobernaba Wano. Oden los rescató, los defendió de la muchedumbre y los acogió como vasallos. Desde aquel día, Nekomamushi e Inuarashi se convirtieron en sus sombras: lo siguieron en sus correrías, aprendieron a leer y a escribir, se entrenaron como guerreros y juraron servirle hasta la muerte. La deuda con Oden y con el clan Kozuki marcaría toda su vida.

Vasallo de los Kozuki

Como vasallo de Oden, Nekomamushi participó en las aventuras del joven señor de Kuri, incluida la legendaria incursión en el burdel de la Capital de las Flores y las correrías que convirtieron a Oden en una figura admirada y temida a partes iguales. Junto a Inuarashi, se ganó la reputación de guerrero indomable y de compañero leal, aunque también de pendenciero: los dos minks discutían entre ellos con una facilidad pasmosa incluso antes de que la tragedia los separara.

Cuando Oden se alistó en los Piratas de Barbablanca, Nekomamushi e Inuarashi se escondieron en su barco para no separarse de su señor. Barbablanca los aceptó a regañadientes y los dos minks se convirtieron en miembros de pleno derecho de una de las tripulaciones más poderosas del mundo, lo que les permitió conocer tierras que ningún mink había pisado jamás.

Aventuras con Barbablanca y Roger

A bordo del Moby Dick, Nekomamushi e Inuarashi aprendieron de Marco y del resto de la tripulación cuán vasto era el mundo. Cuando los Piratas de Barbablanca se cruzaron con los Piratas de Roger, la rivalidad entre ambas tripulaciones se resolvió con tres días de combate y una fiesta legendaria, y Oden acabó uniéndose a la tripulación del Rey de los Piratas. Los dos minks volvieron a colarse en un barco ajeno, esta vez el Oro Jackson, para seguir a su señor.

Navegaron con Gol D. Roger por medio mundo y fueron testigos de algunos de los episodios más importantes de la historia, pero nunca llegaron a Laugh Tale. Cuando la salud de Toki empeoró, Roger ordenó a los dos minks que la escoltaran de vuelta a Wano, ya que ella no podía viajar con el resto de la tripulación. Aquella decisión les impidió estar presentes en el descubrimiento del siglo vacío y se convirtió en una de sus grandes frustraciones.

El regreso a Wano y la muerte de Oden

Al volver a Wano, Nekomamushi e Inuarashi encontraron un país en manos de Kurozumi Orochi y de los Piratas de las Cien Bestias. Oden, tras años de humillaciones y de promesas incumplidas, decidió enfrentarse a Kaido con sus nueve vasallos más leales: los Nueve Vainas Rojas, entre los que se contaban los dos minks. La rebelión fracasó: Oden fue capturado, condenado a morir hervido y ejecutado ante su pueblo.

Los Vainas Rojas consiguieron escapar por orden expresa de su señor, pero Nekomamushi e Inuarashi fueron capturados poco después. La causa no fue un enemigo, sino ellos mismos: en plena huida se enzarzaron en una discusión que les costó la libertad, y desde entonces se culparon mutuamente de lo ocurrido. La rivalidad entre el gato y el perro, que había sido siempre una broma, se convirtió en un odio auténtico.

Los duques del día y de la noche

De vuelta en Zou, Nekomamushi e Inuarashi se convirtieron en los dos gobernantes del Ducado de Mokomo, pero su enemistad hacía imposible que compartieran el poder. La solución que encontraron fue repartirse el día: Inuarashi gobernaría desde el amanecer hasta el anochecer, y Nekomamushi tomaría el relevo durante la noche, cuando su naturaleza felina y nocturna le permitía estar más despierto que nunca.

Así funcionó el reino durante dos décadas. Los minks se acostumbraron a tener dos duques que no se hablaban, dos cortes y dos escuadrones, los Mosqueteros de Inuarashi y los Guardianes de Nekomamushi. La división era el precio de una paz frágil, y Nekomamushi se convirtió en el caudillo de las noches de Zou, adorado por sus súbditos y temido por sus enemigos.

La invasión de Jack y la pérdida del brazo

La paz se rompió cuando Jack, comandante de los Piratas de las Cien Bestias, invadió Zou con un ejército y un arma química en busca de Raizo, un vasallo de los Kozuki que se ocultaba en la isla. Los minks, liderados por sus dos duques, resistieron durante días. Nekomamushi combatió con sus Guardianes y perdió un brazo en la defensa de Zou, mientras Inuarashi perdía una pierna a manos del enemigo.

La invasión dejó el ducado en ruinas, la tribu diezmada por el gas venenoso y un odio eterno hacia los Piratas de las Cien Bestias. Nekomamushi no pudo evitar que la isla fuera devastada, pero sí que Raizo permaneciera oculto y con vida, cumpliendo así la promesa hecha a la familia Kozuki. Desde entonces, la venganza contra Jack y contra Kaido se convirtió en su objetivo prioritario.

Zou y los Sombrero de Paja

Cuando los Sombrero de Paja llegaron a Zou a lomos de Zunesha, Nekomamushi se encontraba en la isla, y junto a Inuarashi recibió a los forasteros que habían salvado a los heridos. La reunión estuvo a punto de acabar en batalla cuando el gato y el perro se encontraron, pero la intervención de Momonosuke los obligó a pactar una tregua: el hijo de Oden les pidió que dejaran de pelear, y ambos se arrodillaron ante él.

Nekomamushi participó en la revelación de los secretos de Zou: el Poneglyph rojo, la historia de la familia Kozuki, la confesión de que él y Inuarashi habían navegado con Barbablanca y con Roger, y el compromiso de la tribu mink de luchar junto a los samuráis contra Kaido. Aquel día se selló la alianza que cambiaría el destino de Wano.

La búsqueda de Marco y la preparación de la guerra

Mientras Luffy partía hacia Whole Cake Island para rescatar a Sanji y el resto de la alianza se dispersaba, Nekomamushi se embarcó en su propia misión: encontrar a Marco, el antiguo comandante de la primera división de los Piratas de Barbablanca, y convencerlo de que se uniera a la guerra contra Kaido. Era una apuesta arriesgada, porque nadie sabía dónde estaba ni si querría volver a combatir.

La búsqueda dio sus frutos. Nekomamushi regresó a Wano en el momento decisivo, acompañado de Marco y de Izo, otro veterano de la tripulación de Barbablanca. Su llegada reforzó de manera notable a la alianza y demostró que el gato de Zou era capaz de mover hilos que nadie más podía mover. Sin aquel refuerzo, la batalla de Onigashima habría sido mucho más difícil.

Onigashima: la venganza contra Perospero

Durante la batalla de Onigashima, Nekomamushi luchó primero contra Kaido en la azotea de la calavera, junto al resto de los Nueve Vainas Rojas, y cayó derrotado junto a sus compañeros ante la abrumadora superioridad del emperador. Poco después, cuando la luna llena iluminó el cielo, se transformó en su forma Sulong y se lanzó en busca de su presa.

Su objetivo era Charlotte Perospero, el hombre que había matado a Pedro y que se había burlado de los minks. En su forma Sulong, Nekomamushi lo derrotó con una facilidad que dejó claro el nivel de un duque de Zou cuando la luna lo bendice, cerrando así la deuda de sangre que la tribu tenía con la familia Charlotte. La victoria fue uno de los momentos más catárticos de la guerra.

Después de Wano: el nuevo duque y la sucesión

Con Kaido derrotado y Momonosuke instalado como shogun de Wano, Nekomamushi tomó una decisión que nadie esperaba: quedarse en el país al que había llegado siendo un cachorro y servir como vasallo del nuevo señor de los Kozuki. Inuarashi hizo lo mismo, y juntos cumplieron por fin la promesa que habían hecho a Oden veinte años atrás.

Antes de quedarse, los dos duques resolvieron el problema de la sucesión de Zou: nombraron a Carrot nueva gobernante del Ducado de Mokomo, cerrando el ciclo que había empezado con su propio naufragio en Wano. Nekomamushi, el gato que gobernaba las noches, entregó el mando a la generación que él mismo había criado y se quedó donde siempre quiso estar: al lado de la familia a la que había jurado servir.

Curiosidades y SBS

  • Su nombre significa "gato víbora" en japonés: neko es gato y mamamushi es víbora.
  • Es el duque de la noche de Zou: gobierna desde el anochecer hasta el amanecer, mientras Inuarashi lo hace durante el día.
  • Se cree que nació en Zou, pero llegó a Wano de cachorro tras naufragar junto a Inuarashi, y fue Kozuki Oden quien los salvó de ser ejecutados.
  • Fue vasallo de Kozuki Oden y navegó con los Piratas de Barbablanca y con los Piratas de Roger, aunque nunca llegó a Laugh Tale: lo enviaron de vuelta a Wano escoltando a Toki.
  • Su rivalidad con Inuarashi nació de una discusión que los llevó a ser capturados tras la muerte de Oden; aun así, ambos se reconciliaron por respeto a Momonosuke.
  • Perdió un brazo durante la invasión de Jack, igual que Inuarashi perdió una pierna.
  • Es el capitán de los Guardianes, el escuadrón nocturno de Zou, mientras los Mosqueteros sirven a Inuarashi.
  • Fue él quien encontró a Marco y lo convenció de unirse a la guerra contra Kaido, y regresó a Wano acompañado también de Izo.
  • En Onigashima derrotó a Charlotte Perospero en su forma Sulong, vengando la muerte de Pedro.
  • Su risa característica es "Goronyanya", muy reconocible en el anime y el manga.
  • Tras la guerra se quedó en Wano como vasallo de Momonosuke y cedió el gobierno de Zou a Carrot.
  • Debutó en el capítulo 805 del manga y en el episodio 754 del anime, durante el arco de Zou.

Otros personajes famosos