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Marco

Comandante de la primera división de Barbablanca. Usuario de una Zoan mítica.

Habilidades

La Tori Tori no Mi, Modelo Fénix

Marco comió la Tori Tori no Mi, Modelo Fénix (トリトリの実 モデル不死鳥), una fruta del diablo de tipo Zoan mítica, la categoría más rara y poderosa de las Zoan. Le permite transformarse total o parcialmente en un fénix de llamas azules: puede generar alas y garras, volar a gran velocidad y envolver su cuerpo en un fuego que no quema, sino que regenera. Sus llamas actúan como un sistema de curación instantánea: los cortes, los disparos y hasta los ataques de un almirante se cierran en segundos mientras su cuerpo se reforma. Esa capacidad de regeneración lo convirtió en uno de los piratas más difíciles de matar de toda la serie.

Límites de la regeneración

Su poder no es una inmortalidad real. La regeneración consume energía y pierde eficacia cuando se repite sin descanso, de modo que los ataques continuados y de gran potencia pueden ahogar su capacidad de curarse. Tampoco sirve contra enfermedades o virus, y su cuerpo sigue siendo vulnerable al agua salada y a los ataques reforzados con Haki. En Marineford quedó inmovilizado cuando le colocaron grilletes de piedra marina, y los disparos de Kizaru le atravesaron el cuerpo mientras estaba esposado, lo que demuestra que sin movilidad su fruta deja de ser un seguro de vida.

Técnicas y estilo de combate

Oda ha nombrado pocas técnicas suyas, pero todas son reconocibles por el rastro de llamas azules. Con Bluebird ejecuta una patada voladora envuelta en fuego que lanzó contra Kizaru en Marineford; con las alas del fénix bloquea rayos y proyectiles y desvía ataques de almirantes; y con su forma completa se desplaza por el aire con una velocidad y una maniobrabilidad que ningún otro comandante de Barbablanca poseía. Complementa todo ello con un estilo de combate cuerpo a cuerpo de patadas y manos abiertas, apoyado en su gran envergadura y en su experiencia.

Haki y capacidades

Marco domina el Busoshoku Haki, que emplea para reforzar sus golpes y poder tocar a usuarios de Logia, y el Kenbunshoku Haki, que le permite seguir combates a una escala desmesurada. Su papel en la tripulación no era solo el de comandante de la primera división: era la mano derecha de Barbablanca, el hombre en quien el capitán confiaba para sujetar el frente cuando todo se desmoronaba. Su liderazgo quedó demostrado tras la muerte de su padre adoptivo, cuando asumió el mando de los restos de la tripulación.

Evolución de su poder

De joven era un muchacho de una isla pobre que se hizo a la mar sin más ambición que sobrevivir y no volver a pasar hambre. En el Moby Dick se convirtió en el primero de los comandantes y en el guerrero más fuerte de la tripulación después del capitán, con una recompensa de 1.374.000.000 berries. En la guerra de Marineford se midió con Kizaru, Aokiji y Akainu y aguantó el frente; en Wano demostró una versatilidad nueva, usando sus llamas para curar a los infectados por el virus Ice Oni y enfrentándose a la vez a King y a Queen. Su poder ha evolucionado de la resistencia pura a un papel de apoyo decisivo en el campo de batalla.

Historia

Origen en Sphinx y la llegada a los Piratas de Barbablanca

Marco nació hace cuarenta y cinco años en Sphinx, una isla pobre del Nuevo Mundo cuyos habitantes no podían pagar el tributo celestial y vivían en la miseria. Siendo un niño se hizo a la mar buscando una vida mejor y, como tantos otros, acabó encontrando algo más valioso que el dinero: una familia. Se unió a los Piratas de Barbablanca, la tripulación que acogía a los desheredados y los trataba como hijos, y con el tiempo llegó a ser el comandante de la primera división y el hombre de mayor confianza del capitán.

La era de Barbablanca y la primera división

Durante más de dos décadas, Marco fue la mano derecha de Barbablanca y el pirata más fuerte de la tripulación después de él. Custodiaba el Moby Dick, coordinaba a los comandantes de las demás divisiones y representaba a la banda en los asuntos del Nuevo Mundo. Su recompensa ascendió a 1.374.000.000 berries, una de las más altas entre los piratas no Emperadores, y su figura se convirtió en un símbolo: cuando Marco aparecía, significaba que Barbablanca estaba cerca.

La captura de Ace y las conversaciones con Shanks

Cuando Ace fue derrotado y capturado por Barbanegra, Marco fue uno de los pocos que comprendió la gravedad de la situación. Antes de la guerra, Shanks subió al Moby Dick y solicitó hablar con Barbablanca; Marco fue testigo del choque de Haki entre ambos Emperadores que partió el cielo. También intentó disuadir a Ace de perseguir a Barbanegra, consciente de que el poder de la Yami Yami no Mi era una incógnita peligrosa, pero el comandante de la segunda división ya había tomado su decisión.

Marineford

En la guerra de la cumbre, Marco fue el pilar sobre el que se sostuvo la ofensiva de Barbablanca. Se enfrentó a Kizaru y lo derribó de una patada en pleno vuelo, bloqueó los ataques de Aokiji, se interpuso entre Akainu y Luffy y le ordenó al chico que huyera, y sostuvo combates simultáneos contra varios vicealmirantes. Su momento más amargo llegó cuando el vicealmirante Onigumo le colocó unos grilletes de piedra marina y Kizaru aprovechó para atravesarle el cuerpo con sus rayos. Pese a todo sobrevivió, y tras la muerte de Ace y de Barbablanca se colocó al frente de lo que quedaba de la tripulación para sacar a los suyos de la isla.

La guerra de la venganza contra Barbanegra

Un año después de Marineford, Marco lideró a los restos de los Piratas de Barbablanca en la llamada Guerra de la Venganza contra Marshall D. Teach, que se había proclamado el nuevo dueño de los territorios de su padre. La batalla terminó en una derrota aplastante: Barbanegra, con la Gura Gura no Mi y la Yami Yami no Mi, se impuso y consolidó su posición como Emperador. Los supervivientes se dispersaron y la tripulación de Barbablanca desapareció como fuerza organizada.

El protector de Sphinx

Derrotado y sin tripulación, Marco regresó a Sphinx, la isla donde había nacido, y dedicó los años siguientes a proteger a sus habitantes. Allí vivía de forma humilde, curando a los enfermos con sus llamas y cuidando la tumba de Barbablanca, hasta el punto de que muchos dieron por hecho que se había retirado definitivamente de la vida pirata. Fue Nekomamushi quien lo localizó para pedirle ayuda en la guerra de Wano.

Wano: la batalla de Onigashima

Marco dudó antes de aceptar, pero acabó viajando a Wano para unirse a la alianza de Luffy y Momonosuke. En Onigashima se convirtió en un comodín decisivo: sus llamas azules curaron a los samuráis infectados por el virus Ice Oni de Queen, lanzó a Zoro hasta la azotea para que pudiera enfrentarse a Kaido y sostuvo combates contra Big Mom, King y Queen. Big Mom le ofreció un puesto en su tripulación al ver su poder, y él lo rechazó sin dudar. Durante la batalla perdió a su compañero Izo, comandante de la decimosexta división, y al final de la guerra renunció a unirse a la tripulación de Luffy.

El legado y la Saga Final

Tras la caída de Kaido, Marco abandonó Wano y regresó a su vida tranquila, manteniendo su independencia y su condición de pirata libre. Su recompensa de 1.374.000.000 berries, su Zoan mítica y su historia como último comandante de la tripulación de Barbablanca lo convierten en una de las piezas más respetadas de la vieja guardia. Su relación con Luffy, a quien salvó en Marineford y a quien ayudó en Wano, deja abierta la puerta a una intervención suya en la guerra final, aunque él insiste en que ya ha hecho su parte.

Sus compañeros de tripulación

Marco compartió décadas de travesía con los comandantes de las divisiones de Barbablanca: Jozu, el hombre de diamante; Vista, el Espadachín de las Flores; Thatch, el cocinero asesinado por Barbanegra; Izo, el samurái de Wano que se unió a la banda tras el viaje de Oden; Rakuyo, Namur, Blamenco, Curiel y el resto de los comandantes. Con Ace mantuvo una relación de hermanos mayores y menores: fue uno de los primeros en aceptarlo y uno de los pocos que intentó detenerlo cuando decidió salir a cazar a Barbanegra. La muerte de Izo en Onigashima fue uno de los golpes más duros de su vida, y su decisión de no unirse a la tripulación de Luffy tras la guerra responde a esa misma fidelidad: para él, los Piratas de Barbablanca seguirán siendo su única familia.

La vida después de la derrota

Tras la Guerra de la Venganza, Marco se convirtió en el guardián de la memoria de su capitán. En Sphinx vivía de forma modesta, atendía a los enfermos con sus llamas y mantenía la tumba de Barbablanca, mientras los restos de la tripulación se dispersaban por el mundo. Su decisión de acudir a Wano no fue la de un soldado que busca revancha, sino la de un hombre que todavía se siente en deuda con quienes le tendieron la mano. Al final de la batalla rechazó cualquier oferta de unirse a una nueva banda y regresó a su isla, dejando claro que su tiempo en primera línea ha terminado y que su papel en la guerra final, si llega, será el de un aliado libre más que el de un subordinado.

La fama del Fénix

Marco es uno de los piratas más respetados del mundo y su apodo, el Fénix, se ha convertido en sinónimo de invulnerabilidad. Los marines lo conocen como el comandante que se enfrentó a los tres almirantes y sobrevivió; los piratas del Nuevo Mundo lo recuerdan como la mano derecha del hombre más fuerte del mundo; y los lectores lo han visto crecer desde el arrogante segundo de a bordo hasta el veterano cansado que protege una aldea olvidada. Su recompensa de 1.374.000.000 berries, revelada tras la caída de Kaido, confirma que el Gobierno Mundial siempre lo consideró una amenaza de primer nivel, y su decisión de no volver a formar parte de ninguna gran tripulación lo convierte en una de las pocas figuras libres que quedan en el tablero de la guerra final.

Su relación con Luffy y con Ace

Marco conoció a Luffy en el peor momento posible, cuando el chico era un adolescente destrozado que acababa de perder a su hermano, y fue uno de los primeros en entender que aquel muchacho llevaba sobre los hombros algo más grande que una simple ambición. Años después lo reencontró en Wano convertido en un Emperador, y le ofreció su ayuda sin pedir nada a cambio. Su vínculo con Ace, al que consideraba un hermano pequeño, y su respeto por Luffy, al que ve como el heredero de la voluntad de Barbablanca, explican que sea uno de los pocos veteranos de la vieja era dispuestos a echar una mano a la nueva generación sin condiciones.

Curiosidades y SBS

  • Su fruta, la Tori Tori no Mi, Modelo Fénix, es una de las pocas Zoan mítica conocidas, junto a la de Kaido, Yamato, Catarina Devon o Sengoku.
  • Su recompensa de 1.374.000.000 berries lo sitúa entre los piratas más buscados que no han sido Emperadores.
  • Su peinado, con el pelo erizado en forma de piña, es uno de los diseños más reconocibles de la serie y motivo recurrente de bromas entre los aficionados.
  • Fue el primer comandante de la primera división de Barbablanca y el miembro más fuerte de la tripulación después del capitán.
  • Sus llamas azules no queman: tienen propiedades regenerativas, un detalle que Oda reveló a través del propio personaje en Wano al curar el virus Ice Oni.
  • Luchó contra los tres almirantes durante Marineford: Kizaru, Aokiji y Akainu.
  • Fue testigo del choque de Haki entre Shanks y Barbablanca que partió el cielo en dos.
  • Perdió la Guerra de la Venganza contra Barbanegra, el conflicto que consagró a este último como Emperador.
  • Tiene 45 años y es originario de Sphinx, la isla pobre a la que regresó para proteger a sus habitantes.
  • En japonés le pone voz Masakazu Morita, en España Iñaki Crespo y en Latinoamérica José Gilberto Vilchis; aparece por primera vez en el capítulo 434 del manga y en el episodio 316 del anime.

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